20 may. 2026
Día de la Abeja
20 may. 2026De dónde sale
La idea es eslovena. La Asociación Eslovena de Apicultores hizo lobby tres años en Naciones Unidas hasta que el 20 de diciembre de 2017 la Asamblea General aprobó la resolución A/RES/72/211, fijando el 20 de mayo como fecha anual; la secretaría quedó en la FAO. La primera edición fue el 20 de mayo de 2018. La fecha apunta a Anton Janša — hijo de una familia de campesinos eslovenos de la región de Carniola, primer maestro estable de apicultura en la escuela de abejas que la emperatriz María Teresa fundó en Viena — que nació el 20 de mayo de 1734. Janša murió a los 39, pero dejó un tratado de apicultura escrito en alemán y publicado póstumamente en 1775, y la tradición apícola que aún hoy le da a Eslovenia su apodo medio en broma: la tierra de los buenos apicultores.
Qué hay de nuevo en 2026
El lema FAO de este año es «Bee Together for People and the Planet — A partnership that sustains us all». Inusualmente para un día concreto, el lema se inscribe en un marco mucho mayor: la ONU ha declarado 2026 también Año Internacional de los Pastizales y los Pastores y Año Internacional de la Mujer Agricultora, y la FAO trata los tres ejes como un mismo programa — pastos, mujeres, polinizadores. El acto central se celebra el 27 de mayo en el Palacio de las Naciones de Ginebra, de 11:30 a 13:00, coorganizado por FAO con las misiones permanentes de Eslovenia, Suiza, Etiopía y México, más la Red Ambiental de Ginebra. Apicultores locales hacen demostraciones; cierra una cata de mieles. Es la novena edición desde 2018.
Cinco cosas que vale la pena saber
- Cerca del 75% de los principales cultivos alimentarios del mundo dependen en algún grado de la polinización animal, con las abejas haciendo casi todo el trabajo. Café, almendra, manzana, arándano, calabacín, melón — todos viven de ellas.
- Una abeja melífera visita entre 50 y 100 flores por viaje de pecoreo y puede volar hasta diez kilómetros de la colmena. En sus seis semanas de vida estival, una sola obrera produce alrededor de una doceava parte de una cucharadita de miel.
- España es el mayor productor de miel de la Unión Europea, con más de tres millones de colmenas declaradas — sostén económico real en Galicia, La Alcarria, Sierra Morena y Cádiz. La miel de La Alcarria fue la primera con Denominación de Origen Protegida del país, reconocida en 1993.
- Un estudio publicado en Science en 2020 siguió a 67 especies de abejorros durante 110 años y comprobó que su área habitable se había contraído cerca de 300 kilómetros en el extremo sur, tanto en Norteamérica como en Europa — el calentamiento del clima, no los pesticidas, dejó la señal más nítida.
- El testimonio más antiguo de apicultura aparece en los relieves del templo solar del rey Niuserre en Abu Ghurab, Egipto, datado hacia 2400 a.C., que muestra apicultores ahumando colmenas y trasvasando miel a vasijas. La práctica tiene como mínimo 4500 años.
Qué regalar
- Un tarro de miel cruda de un solo origen, de un apicultor con nombre y apellido — castaño, romero, brezo, azahar, mil flores de montaña — no una mezcla de supermercado. La comparación de sabores justifica el regalo.
- Una mezcla de semillas autóctonas para macetas, terrazas o un trozo de jardín. Una franja de plantas melíferas vale más que diez velas perfumadas.
- Un hotel de insectos o caja-nido para abejas solitarias, orientada al sur. Alrededor del 90% de las especies de abejas no viven en colmena; necesitan refugio, no panal.
- Un día de iniciación apícola en un colmenar local — media mañana con velo, sacando un cuadro, aprendiendo cómo huele una colmena sana.
- Un buen libro: La vida de las abejas de Maurice Maeterlinck para quien quiera el clásico, o Las abejas de Laline Paull para quien prefiera novela.
- Un apadrinamiento de colmena o una donación a nombre del destinatario a SEO/BirdLife, WWF España o a la asociación apícola provincial.